“Cuando danzo, la vida se expresa a través de mi.” 

La danza orgánica facilita la expresión espontanea y libre de uno mismo, permitiendo tomar consciencia del propio cuerpo, de las emociones y de los pensamientos.

Con la danza orgánica aflora el movimiento natural, profundo y auténtico de cada persona, de dentro hacia fuera y de fuera hacia dentro, facilitando así la expresión de su mundo interno y externo.

Moviendo el cuerpo libremente, danzando los ritmos de la vida, conectamos con nuestra esencia, con el entorno y con los demás, con sinceridad, espontaneidad y naturalidad.

¿Cómo?

Guiados por la música y las propuestas verbales, la danza orgánica favorece la escucha de uno mismo y fomenta la libre expresión de cada persona a través del movimiento, la voz y la danza.

La danza orgánica fusiona la biodanza con los 5 ritmos, el ecstatic dance y otras técnicas de danza y meditación en movimiento.

¿Para quién?

La danza orgánica es adecuada para cualquier persona que desee explorar el cuerpo, la mente y las emociones, a través del movimiento corporal consciente y la danza libre.

No es necesaria ninguna experiencia previa en danza.

Beneficios

  • Facilita el reencuentro con uno mismo
  • Fomenta la confianza y mejora la autoestima.
  • Mantiene el cuerpo en forma: fuerte, ágil, coordinado y flexible.
  • Mejora la relación con uno mismo, con los demás y con el entorno.
  • Desarrolla la vitalidad, la creatividad, la afectividad, la sensualidad y la trascendencia.

¿Qué dicen nuestros alumnos?

Después de hacer unas clases, puedo decir que es una manera de despertar sensaciones y sentir emociones a través de la música y el movimiento.
Si te dejas llevar y te muestras tal como eres, te das cuenta de que la vida es muy bonita y que tienes que vivirla intensamente, tanto desde el interior, creciendo como persona, como desde el exterior, compartiéndola con los demás.
Aprendes a sentirte libre y comprendes que tienes que vivir pero también dejar vivir a los otros a través del respeto.
Invitaría a toda persona que sienta que le falta algo a hacer biodanza, porqué las sensaciones que se despiertan permiten que crezcas tanto individualmente como colectivamente.
Elisabet Borràs
La biodanza, a través de los diferentes movimientos corporales que realizo, me aporta mucha tranquilidad. Al mismo tiempo supone también una gran carga de energía positiva, cosa que valoro, pues no siempre se está al 100%.
Hago ejercicio físico y mental, a la vez que me dejo llevar por un nuevo mundo: el de nuestro yo interior. Un yo interior que no siempre está presente debido a la sociedad en la que vivimos: una sociedad cargada de normas, pautas de comportamiento, consumismo y materialismo.
La biodanza me relaja mucho y me hace olvidar los pequeños problemas que yo misma me creo, me enseña cómo, a través de contacto (físico o no) con las compañeras, puedo sentir buena energía, y esto es muy reconfortante.
Neus Vives
Personalmente, la biodanza me ayuda mucho a desconectar. Si algún día al salir del trabajo estoy preocupada o tengo algún problema, practico biodanza y desconecto automáticamente, y después de la sesión soy más capaz de solucionar estos problemas porqué se han hecho más pequeños o menos importantes. Aparte de las buenas sensaciones que me ofrece.
Hablando de sensaciones, la biodanza me gusta sobre todo por qué te enseña a respetarte a ti misma, no debes hacer nada que no desees hacer, y todo ello en silencio.
A veces puedes llegar a perderte en la mirada de otra persona…
Àngels Massana
Para mí, hacer este curso de biodanza supone un esfuerzo precioso para aprende a amar mejor, tanto a mi misma como a los demás, y para descubrir cosas, sentimientos y emociones nuevas… Y también antiguas, como la infancia. Es la manera de interaccionar naturalmente con el entorno, con los demás y con uno mismo para llegar a un estado de tranquilidad o excitación interior, danzando (que no bailando) al ritmo de la música.
Vero Chacón
Descubrí la biodanza casi por casualidad y llevo muy poco tiempo practicándola, pero la verdad es que me encanta. Susana nos presenta cada semana un tema diferente (confianza, equilibrio yin yang, infancia…), y la clase y las músicas están perfectamente en sintonía con estos, lo que nos permite experimentar nuevas sensaciones y conectar entre nosotras. Personalmente he notado que sonrío mucho y que cuando la clase se termina, salgo renovada! Gracias Susana!
Anna Rigol
La Danza Orgánica para mí es un baile de sensaciones impresionante! Me traslada a espacios de actividad frenética y a otros de una calma extrema. Cada sesión es un auténtico regalo lleno de novedades y misterio. La apuesta de cada sesión es diferente, y eso me motiva a continuar danzando la vida cada semana. En resumidas cuentas, es un regalo para el alma!!!
Alejandro