Estamos en un momento en que las relaciones de pareja están cambiando.

Cada vez hay más modelos diferentes de parejas. Hay muchas separaciones, divorcios y nuevas relaciones que se crean con hijos de anteriores parejas. Hay relaciones fieles sexualmente, otras con apertura sexual hacia otras parejas, otras completamente libres. Hay personas que prefieren no comprometerse con ninguna persona, otras que prefieren la variedad a la profundidad, otras que desean estar libres y abiertas al poliamor, algunas personas desean explorar las relaciones de pareja o simplemente la sexualidad con su mismo sexo, o con ambos sexos, o con el sexo opuesto. Hay parejas que desean explorar la sexualidad y la unión sagrada a través del tantra. Hay parejas que prefieren vivir separadas aun cuando están comprometidas. Y seguramente hay muchos modelos de relaciones más, pues hoy en día parece que hay tantos tipos de relaciones como personas. Y la verdad es que esto también conlleva mucha confusión, mucha exploración, mucho placer, mucho dolor y mucho sufrimiento.

También se habla cada vez más de las relaciones de parejas como proceso de crecimiento personal y emocional. Se habla de amor incondicional y libertad, pero también de compromiso y fidelidad.

Y de entre todas estas variantes, parece que hay algo que resuena en la mayoría de las personas, que es la idea de estar “en pareja” o “sin pareja”, por gusto y preferencia, y no por y carencia. Dicho de otra manera, parece que se trata de dejar de ser medias naranjas para convertirnos en naranjas completas. Pero…

¿Te has preguntado que implica pasar de la media naranja a la naranja entera?

Seguramente muchos habéis oído que para convertirnos en naranjas enteras hemos de pasar de la codependencia a la interdependencia en nuestras relaciones. Y os aseguro, que esto no es tarea fácil. Es un proceso individual, que requiere de más o menos tiempo, consciencia, autoestima, compasión, respeto, autoconocimiento, sanación, tolerancia, paciencia y muchas cosas más. Es un proceso que requiere la valentía de mirarnos, de vernos por dentro, de escucharnos, de amarnos incondicionalmente, de cambiar patrones, de empoderarnos, de sentirnos plenos, felices y satisfechos de nosotros mismos.

El reto de hoy en día en cuanto a relaciones de pareja se refiere, es aprender a convertirnos en naranjas enteras. Y este proceso empieza con nosotros mismos.

Y si lo deseas, te puedo acompañar en este proceso.

 

Susana Ros Marti, terapeuta.