Las prácticas externas se basan principalmente en la autodefensa. No obstante, el hecho de seguir los principios fundamentales de la energética china, hace que sean tan terapéuticas como las prácticas internas.

La escuela San Yi Quan considera fundamental combinar las prácticas internas y externas, de hecho, están íntimamente relacionadas.

El trabajo con armas permite al practicante ampliar los movimientos, expandir la energía y descubrir nuevos movimientos.

El Arte del Bastón

El origen de la utilización del bastón en China se remonta al s.II a.C. El bastón se considera la madre de todas las armas, aunque no es solo una arma, sino que desde siempre ha tenido diferentes usos y aplicaciones. El bastón se usaba para mesurar el tiempo (calculando la hora en relación a la sombra que proyectaba), para delimitar o mesurar un espacio, para conocer las direcciones (norte, sur, este, oeste), para indicar una condición jerárquica… La manera de transportar carga más usada en la antigua China era una caña de bambú con dos cestos o sacos, uno en cada extremo. El bastón pertenecía a todos, desde el campesino al emperador.

La importancia del bastón en la práctica de las Artes Clásicas del Tao queda claramente demostrada en la tumba de la marquesa Dai en Mawangdu (s.VI a.C.), ya que de les 40 figuras que hacen Tao Yin Chi kung, hay 8 con bastón.

El arte del bastón chino de la escuela San Yi Quan se remonta aproximadamente al s.IX. El bastón se usa tanto para el ataque como para la defensa: el bastón Yang protege y ataca, mientras que el bastón Yin protege el arma y prepara el ataque.

El bastón se considera un pasaje natural entre un trabajo a manos libres y con armas. La vertical representa la elevación, el Cielo; la horizontal representa la estabilidad, la Tierra; la oblicua representa las aplicaciones, el movimiento, el Ser; las manipulaciones representan la circulación, la Energía.

El uso del bastón permite expresar la energía interna, movilizarla e  incrementarla. Tal como dice el Maestro George Charles: “El uso del bastón permite proyectar la intención (Yi) y materializar la energía interna (txi); pero también puede amplificarla y hacerla circular mejor. Es a través del uso de instrumentos (como el bastón, la espada, el abanico…) que se puede verificar la precisión de los movimientos y la expresión de la energía”. Cuando más precisa sea la intención, más precioso será el gesto, y más eficaz la aplicación.

El arte del bastón se aconseja especialmente a las personas que tienen dificultad para abrirse, puesto que ayuda a exteriorizar la energía y las emociones internas. Va bien para exteriorizar todo lo retenido al interno.

Los movimientos del bastón son muy parecidos a los que usa el Xing Yi Quan, ya que se basan en los mismos principios. La práctica del bastón chino puede hacerse individualmente, en pareja o en grupo.

El Abanico

El abanico es un objeto usado desde la antigüedad en China, especialmente por la nobleza. Inicialmente, servía para esconderse de los demás, para protegerse del sol y para mantenerse fresco. Gradualmente, se desarrolló toda una cultura y una comunicación entorno al abanico y, aunque prácticamente no hay información, parecer ser que en los tiempos de conflictos se convirtió en un arma con la que defenderse y atacar al enemigo.

A pesar de su aparente inocencia, el abanico puede llegar a ser un arma poderosa, ya que permite muchas aplicaciones y tiene la capacidad de sorprender al adversario. La principal característica de sus movimientos son la suavidad y la elegancia, acompañada de la precisión y el efecto sorpresa al abrirse y cerrarse.

El abanico también puede usarse como el bastón, siguiendo los principios y los movimientos de la energía en base a los 5 elementos.

La Espada

La espada es un arma que sirve para defender la vida, pero también para quitarla. En la cultura china, la espada era venerada, honrada y respetada por ello.

La espada se considera una prolongación del brazo, y permite extender la energía más allá de nosotros mismos. A la hora de empuñarla, se tiene que hacer con firmeza pero sin tensión, permitiendo la movilidad de la muñeca, que tiene que estar relajada pero firme. No se ataca ni se defiende con la espada sino con todo el cuerpo, de manera armoniosa y coordinada, haciendo que la energía se dirija del cuerpo hacia la espada, de adentro hacia afuera.

Los movimientos de espada son sutiles y su intención es pinchar y penetrar más que cortar. La espada tiene un doble filo que permite realizar movimientos a un lado y al otro sin necesidad de girar la muñeca.

Los ejercicios y la forma de la espada conserva los principios del chi kung: se alterna el movimiento y el reposo, los movimientos circulares van seguidos de movimientos directos, y se avanza y se retrocede.