Veo mucha gente a mi alrededor con ganas de dar por terminado este año 2020, y juzgándolo de un mal año.

No voy a negar que este año ha sido (y aún está siendo) un año difícil para todos i todas. Ha sido un año que nos ha sorprendido con una pandemia, lo cual ha provocado mucho miedo, muchas limitaciones, una gran incertidumbre, falta de libertad, proyectos frustrados, pérdidas financieras, muertes inesperadas, problemas económicos, y un sinfín de situaciones que nadie se esperaba. Cierto. No ha sido un año fácil ni tranquilo. A todos y a todas nos ha empujado fuera de nuestras zonas de confort. Y esto, para la mayoría, es un gran reto.

Y es de este reto del que quiero hablaros. Del reto que nos han brindado todas estas incertidumbres, limitaciones, sensación de peligro y falta de libertad, del reto de estar confinados por obligación y no por decisión propia. Te invito a reflexionar sobre los aprendizajes y tomas de consciencia que te ha brindado a ti este 2020, tan convulso y fuera de lo esperado. Porque lo que sin duda alguna nos ha traído este 2020 es la posibilidad de parar, reflexionar, meditar, mirar hacia adentro y redefinir nuestras vidas, nuestras relaciones y nuestras prioridades. ¿Te has permitido hacerlo?

Te propongo tomarte unos minutos de este tan preciado tiempo, que parece que se nos escapa de las manos, para responder a estas tres preguntas:

  1. ¿De que te has dado cuenta o has tomado consciencia en este 2020?
  2. ¿Qué es lo que más valoras de ti, de tu vida y de tus relaciones?
  3. ¿Qué vas a hacer con todo esto de lo que te has dado cuenta?

Te deseo, que aunque sigan les limitaciones, el confinamiento, las muertes, las dificultades en todos los ámbitos de la vida y la falta de libertad, seas feliz contigo mismo/a y con los seres con quienes compartes tu día a día, que tu libertad interior sea más fuerte que la pérdida de libertad exterior, y que tu confianza sea mayor que la incertidumbre.  Deseo que tu sistema inmune sea más fuerte que el covid-19 y que tu amor sea más grande que tus miedos, que puedas apreciar los pequeños gestos y momentos que sin duda alguna están a tu disposición si te abres a recibirlos con fe y esperanza, que encuentres nuevas formas de disfrutar de la vida, y que puedas soltar lo que es superfluo. Deseo que puedas ver la esencia de la vida sin máscaras ni maquillaje, al desnudo, sin adornos.

Ojalá todo esto nos lleve a crear otra realidad, más justa, más humana, más humilde, más simple, más consciente y amorosa, más solidaria, más auténtica, más libre. Libre de verdad.

¡Feliz 2021!